11 julio 2005

La ducha de la cultura

¿Seremos hijos de una masa amorfa de ideas irresolutas y crema del cielo? Habremos compartido el cuarto con muchas más ilusiones que esperan ser materializadas? Será el tiempo un ser estructurado y racional, que a empujones nos lleva por la vida mientras uno no deja de mirar atrás? Quién deja de tejer la sábana de la vida, donde uno reposa con su inocencia intacta? Con cuántas agujas nos pincha la culpa en la boca del estómago, o serán caricias que nos incitan? Alguien, en este mundo, sabrá de dónde sale el ananá? -Ernesto, si no salís ahora del baño te apago el calefón, hijo de mil puta!!!

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