22 marzo 2008

Personal I

Por qué no lograremos un cielo más claro?
Siempre este azul oscuro, grisáceo, tan cerca de nuestras narices.
Estoy cansado de lavar,
en estas piscinas de mármol,
de escasa profundidad.
Sobre un césped verde, ajeno. Indiferente.
A la intemperie, siempre.
El silencio de tormenta envuelve una tempestad completamente calma.

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