20 septiembre 2006

Contra la ceguera

Una sociedad devastada, cubierta de tierra, respira el ocre polvo arremolinado en el aire. Ojos negros que combinan con la piel transpirada. Mantienen su felicidad gracias a una niña muy bonita, de ojos celestes y cabello rubio, una carita de ángel ajeno, pero muerta y embalsamada.
El cajón se destapa sólo unas veces al año.

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