Fuiste catalogada por la espuma de la sal como la mujer de los ojos azules. Y en el corazón de los hombres rotos, reverbera una amarga añoranza.
El amor de estas playas se cuece en pequeñas cápsulas humeantes, sumidas bajo un sol severo e indiferente, ávido de matarnos a todos si pudiera.
Fuiste bendecida con la elección del deseo perpetuo, como si tu piel y tu cabello pudieran hacer otra cosa.
Anclada en aquella esquina de atracciones milenarias y viejos anuncios descoloridos, resquebrajados, ejercés la ilusión del libre albedrío sin intención, ni suerte.
Fuiste bendecida con la elección del deseo perpetuo, como si tu piel y tu cabello pudieran hacer otra cosa.
Anclada en aquella esquina de atracciones milenarias y viejos anuncios descoloridos, resquebrajados, ejercés la ilusión del libre albedrío sin intención, ni suerte.
5 comentarios:
Confieso haber pasado por aquella esquina y, mientras pensaba si acaso doblar no era doblar también el tiempo y guardarlo plegado en algún reloj autista, me entretuve con los viejos anuncios descoloridos. Porque vio cómo es uno... no va que le anclan el deseo perpetuo de unos ojos azules, que se distrae con una propaganda de bronceador.
Porque, al fin de cuentas, no es fácil trabajar de sombra cuando el jefe está ávido de matarnos a todos.
Conde, no se deje engañar, es todo una estratagema de los fabricantes de bronceador, coimean al sol, agujerean la capa de ozono, ponen los anuncios y contratan ojos azules.
Y nosotros, hombres de mente simple, buscando un sentido metafísico en todo esto.
Yo los traigo por encargo, tengo ofertas 2x1, factor 50.
¿Lo ve?, seguimos en el mismo tema. El marketing y su destrucción del mundo. No hay caso. Todo le apunta a lo mismo. Es más, le apunta y le pega.
¿Dos por uno significa que le pago dos y me da uno?... empiezo a entender cómo hizo su fortuna...
Me paga dos, le doy uno y le regalo el otro.
Le diría que se me pianta un lagrimón de la emoción, pero no puedo, porque acabo de prestarle el pañuelo a la palmera del otro post.
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