28 abril 2026
Al calor de la sangre
24 abril 2026
Pequeñas libertades encapsuladas
Fuiste bendecida con la elección del deseo perpetuo, como si tu piel y tu cabello pudieran hacer otra cosa.
Anclada en aquella esquina de atracciones milenarias y viejos anuncios descoloridos, resquebrajados, ejercés la ilusión del libre albedrío sin intención, ni suerte.
23 abril 2026
Las oportunidades mueren a las doce
13 febrero 2026
Mi amigo Sam
-¡Voy a ser feliz aunque tenga que matarlos a todos!
Un borracho por el fondo levantó la cabeza y le encontró un gracioso parecido a Sam Bigotes, antes de que estuvieran todos muertos.
30 junio 2025
Peligros del baño
Cuando decidiste ceder ante la incredulidad de una fantasía semejante, una inmensa mayoría de conceptos te gritaron sin piedad desde rincones que no conocías. Un interlocutor oculto y enfurecido, derritiendo las barras inmóviles a pura fuerza bruta. Esquivaste los zarpazos de garras filosas, mientras seguías secándote detrás de las orejas. La toalla ya estaba húmeda y todavía te faltaba casi todo el cuerpo. Tuviste que pegarte a la pared mientras alcanzabas los hisopos, para permanecer dentro de esta realidad cotidiana de colores conservados. Un poco más de reflexión, unos minutos más debajo del agua caliente y te hubieras perdido para siempre.
09 agosto 2018
Desarme
13 diciembre 2017
Arquitectura de caminos
Impulsos que cambian de dirección a expensas de un gasto de energía inmenso.
Porque el verdadero crecimiento está en la capacidad viril de decidir encauzar toda esa energía que nunca es suficiente.
Las represas que vamos construyendo nos cuestan la vida, pero son las únicas obras verdaderamente importantes.
23 junio 2011
A través
Un sutil respiro de mí, para cambiar de aire,
Disfruten.

Con los ojos vendados y una cruz por toda boca.
Tus palabras volaban mostrando un horizonte blanco que ellos pintaban de grises caídos semana tras semana.
Besarte era lastimarse. Y la sangre, un río de piedra callado que penetraba los recuerdos desde el futuro de tu mirada desenfundada.
-No poder mirarte directo a los ojos.
Besarte era acabarse en un reguero de deseos con palabras tiesas. Y la fiebre, una tarde de pañuelos blancos mojados conversando con el viento de tu mirada blindada.
-No poder secarte los oídos del sol que imanta tu voluntad.
Soñarte era un acariciar tiburones muertos en la playa de tu inconciencia.
-No poder callarte ni desarmándote la lengua en breves jirones de frases dulces.
Tus palabras se posaban aleteando por fuera de tu boca y te miraban indolentes, queriendo de mí una complicidad que no vendo todavía.
Llorabas cuando decidí enterrarte.
-De pie, me dijiste.
27 diciembre 2010
Carrousel
-¿Para qué?
-De otra manera me clavaré la sortija en la yugular.
-¿Y el control?
-Tardaría demasiado. Prefiero vivir con lo puesto.
-Nunca sacaste la sortija.
-La ilusión y la víspera me matan igual.
-¿Si te anestesio la cabeza con un beso de amapola?
-Las amapolas me dan alergia.
-¿Si te dejo dibujar amapolas sobre mi vientre?
-Los vientres me dan alergia.
-¿Si te encadeno a mis tetas y te regalo tres pezones?
-Nacerá de la leche un ave que se llevará la sortija.
-Eso es bueno, serás libre.
-Encadenado a vos, porque nunca saqué la sortija, y aquella paloma llevará una mentira en el pico por toda la humanidad y sólo traerá dolor y superstición.
-Entonces queda una sola opción.
-Sí, durmamos una vuelta más.
02 octubre 2010
Hay tantas realidades

Me enteré de que ya no estabas cuando te vi descender de esa cima absoluta. Sonreías. Y yo mentía. Tomabas las cuerdas con esa delicadeza que todas mis tazas de té conocen. La montaña no miraba mi ominosa incredulidad con ningún respeto y yo con los ojos fijos sólo en la cópula entre tus manos y las cuerdas. Sonreías. Las cámaras de televisión hacían polvo las distancias. Y yo enterándome de que ya no estabas en mi cama, de que mi almohada no tenía forma de cerro y de que tu sonrisa tenía tantas formas de ser entendida como nudos portaba esa soga. Pocos. Y yo mentía. Pero a vos te acribillaban las cámaras con ese directo-en vivo-hace instantes en el que vos bajabas por haber subido. Y mi cama. Y la distancia que mi televisor leía entre líneas para ubicarme en una realidad que te contiene, como las sogas, porque mi cama ya no, ¿Cuándo subiste?, cuando bajás, y tus manos deslizando sonrisas entre las sábanas-sogas. ¿Qué se ve desde allá?, ¿se ve nuestro primer café? Sonreías. Agarré el televisor y lo puse de tu lado de la cama. Me acosté en la realidad. Vos bajabas de aquella cima. Dos mil trescientos veinticuatro metros restan para que el periodista se calle y el viento barre con tus palabras. El televisor sobre tu almohada y yo a tu lado. Vas a soltar las sogas y vas a caer al vacío cuando yo me duerma.
Conde V. Onoff
02 septiembre 2010
Con sabor a pasado
Era un beso de recuerdo, modelado para la conveniencia del momento, pero todo tiene un límite y un beso no bastaba. Miró alrededor y vio todo muerto, la gente muerta mezclada entre cartones, mezclada con él, también muerto.
A las cinco sacaron las bolsas y dejó de pensar. Guardó el beso cuidadosamente en el bolsillo y empezó a seleccionar.
29 agosto 2010
De las inconveniencias de usar traje
“-Momento, que puedo solo” y entre tironeos y flexiones me las arreglé para sacar una pata. Se ve que el obstetra no quiso perder su parte de protagonismo porque cuando ya tenía todo medio cocinado y terminaba de alisar algunas arrugas para sacar la cabecita, me tomó de las dos piernas y me sacó de sopetón, con lo que quedó el sombrero adentro y la verdad que no lo vi salir en todo ese día, ni en los siguientes, hasta que me dio pudor reclamarlo o avisar sobre su existencia (más tarde entendí lo de la placenta y todo eso, es que a uno le informan tan poco, ni siquiera le preguntan si quiere salir y cuándo, aunque no sea más que una formalidad). Recuerdo que al estar frente a frente, abrí bien los ojos para mirar al tipo que me había arruinado ese momento glorioso, planificado durante meses, los pasos que había ensayado para presentarme con total elegancia (mientras creían que el bebé pateaba “-uy mirá gordo, va a ser futbolista”, “-no no no, va a ser lo que tenga que ser o no será una licuadora, por lo menos”), el corto pero profundo discurso de bienvenida que había creado en un instante de inspiración literaria extrema (esos no eran cigarrillos de chocolate), la cabeza descubierta a falta de mi tan querido sombrero, en fin, abrí bien los ojos y le sostuve la mirada de forma inquisitiva durante largo tiempo, dejándole entrever que tan pronto tuviera la suficiente edad lo iría a buscar en medio de otro parto para regalarle unas sesiones de desfibrilación anticipada porque uno nunca sabe, ante la duda mejor estar cubierto ($4.- por persona). Sostenido como estaba con una mano y viendo venir la otra para la caricia fingida o la palmada en mis zonas pudendas, me apresuré a sacar el traje (sin perder la clase o la delicadeza, por supuesto) y lo colgué usando sus dedotes como un bonito perchero, luego de lo cual, mientras los señores de delantal blanco se miraban entre sí sin entender todavía bien qué estaba pasando, me senté en la cama al lado de mi madre-hogar como buen niño que soy, inspiré profundamente y me puse a llorar.
31 julio 2010
Somnus interruptus
Otra vez:
Me duermo me duermo me duermo. Suena el teléfono.
A los 10 minutos:
Me duermo me duermo me duermo. Suena el maldito teléfono.
Grrr.
Y así sistemáticamente. Hasta que desisto, me hago un café con dos cucharaditas de mal humor y me quedo despierto. Por supuesto que no suena más el teléfono, pero sé que está esperando, alguien está a punto, esperando, llegando a la puerta, todo en vilo, suspendido. El futuro con ojos entrecerrados, decidido a romper las pelotas.
Voy a tener que dormir a la noche, no queda otra.
Estoy empezando a pensar que realmente vengo a trabajar y eso, eso...
Eso no.
02 julio 2010
Hadas tejidas
-Pero alas al fin.
-En un tiempo las creí verdaderas, pero no te puedo engañar con esa ilusión.
-¿Y si busco ilusión?
-Al final de cada ilusión hay una pared.
-¿Duele?
-Depende de la fe.
-¿Entonces?
-No puedo más que postrarme ante vos y revelarme vacío.
-No, vacío no.
-No toques nada, todo lo que ves contamina.
-¿Cómo sabés? La alquimia de una persona puede ser más poderosa de lo que vos pensás.
-Pestilencia y dolor, están todas probadas.
-Este reloj...
-No lo toques, te prevengo, en el fondo te amo de la manera más sana. Atrás, ahora.
-Me sirve.
-Por qué?
-Me recuerda la muerte, cada movimiento de las agujas la acerca.
-Quizás sea el invento más macabro que haya generado el hombre en su inocencia.
-Me lo llevo.
-Por favor no caigas en la trampa. Soy una trampa. Date cuenta.
-Ya lo sé -le acaricia la mejilla.
-Te juro que no.
-Gracias.
-Lo siento, te amo demasiado.
-Yo no.
12 agosto 2007
Racionalización
Pasaron dos días tranquilos. En el tercero se fue todo al carajo.
Una nueva variable nos tomó por sorpresa; ya quedaban muy pocas latas cuando en el fondo de una apareció la siguiente inscripción "Ganaste otra".
Todavía recordamos con cierto afecto aquella vieja y extraña máquina que enterró a dos de nuestros compañeros.
15 marzo 2007
Pastoral
Este pastor me habla de magia negra y trabajos, que él puede deshacer.
Y lo peor es que todo esto me molesta menos que su ridícula peluca.
20 septiembre 2006
De colectivos y melancolía
-No, lo siento, la melancolía sos vos en la puerta contemplando ese paisaje.
-Quién te dijo que yo estaba ahí.
-Vamos, que te conozco un poco.
Contra la ceguera
El cajón se destapa sólo unas veces al año.
14 septiembre 2006
La frase
Los dioses se han enfurecido.