28 abril 2026

Al calor de la sangre

Cae la noche espiralada sobre sábanas ocres.
El cobrizo metal sustenta el escaparate babilónico de calma nocturna.
Una brisa fresca pasea entre las palmeras. 
Pero la arena se mantiene caliente, reacia a acompañar los sueños de esta noche tranquila.
Son las primeras horas de silencio en la ciudad desierto y la sangre todavía humedece algunas intersecciones.

24 abril 2026

Pequeñas libertades encapsuladas

Fuiste catalogada por la espuma de la sal como la mujer de los ojos azules. Y en el corazón de los hombres rotos, reverbera una amarga añoranza.
El amor de estas playas se cuece en pequeñas cápsulas humeantes, sumidas bajo un sol severo e indiferente, ávido de matarnos a todos si pudiera.
Fuiste bendecida con la elección del deseo perpetuo, como si tu piel y tu cabello pudieran hacer otra cosa.
Anclada en aquella esquina de atracciones milenarias y viejos anuncios descoloridos, resquebrajados, ejercés la ilusión del libre albedrío sin intención, ni suerte.

23 abril 2026

Las oportunidades mueren a las doce

Doce es la hora de la muerte.
En la inconsciencia del reloj, las cucharadas de remanencia aplastan el espanto adquirido únicamente a fuerza de aplomo y consideración.
Doce es hemorragia, una explosión de incontinencia verbal que demuele paredes, dibuja tragedias en los pisos y escatima los disturbios amables tapizados de percal.
Doce es la sana adolescencia que rebusca en ofuscados estantes inconclusos de moluscos miopes, torpes como tinajas deslucidas y apiladas a la sombra de algún rincón. Y sólo encuentra agónicas marcas de albañiles cansados, tras innumerables filas que rumbean por el mero hecho de existir, y continuar haciéndolo.

Irresponsable, si tal concepto existe, es el mundo.

Callan y ascienden multitudes embotadas de colaciones baratas, día tras día, vida tras vida, tejiendo una historia torpe y simple que no se aleja nunca de las primera puntadas.
La canción es siempre la misma, sólo varían las escalas al por mayor.

Doce es el final.
Hasta el segundo siguiente.

22 abril 2026

De métodos y articulaciones

"El método de Ford parecía consistir fundamentalmente en quedarse quieto y sonreír durante un rato.
Al cabo de un tiempo, surgía del bosque un animal, tal vez un ciervo, y le observaba con cautela. Ford seguía sonriendo con los ojos tiernos y brillantes, pareciendo irradiar un amor profundo y universal, un amor que se extendía y abarcaba a toda la creación. Una quietud maravillosa, pacífica y serena, que emanaba de aquel hombre transfigurado, descendía por la campiña circundante. El ciervo se acercaba poco a poco, paso a paso, hasta casi frotar el hocico contra Ford Perfect, que entonces extendía los brazos y le rompía el cuello".

Douglas Adams - Guía del autoestopista galáctico

21 abril 2026

De manuales que no existen

Asumir que no tenemos la capacidad de concebir el todo es inaceptable.
Pero tener la capacidad para comprender que no tenemos la capacidad, es casi perverso.

20 abril 2026

La piedad del psicópata

 "-Siempre recuerdo la historia del Jardín del Edén -dijo Ford.
-¿Eh?
-Lo del Jardín del Edén. El árbol. La manzana. Esa historia, ¿te acuerdas?
-Sí, claro que sí.
-Ese Dios vuestro pone un manzano en medio de un jardín y dice: haced lo que queráis chicos, pero de ningún modo comáis la manzana. Pero, sorpresa, se la comen y él salta de detrás de un arbusto diciendo: «¡Os pillé!». Si no se la hubieran comido, hubiera dado lo mismo.
-¿Por qué?
-Porque si uno anda en tratos con alguien que tiene la mentalidad del que deja sombreros en la acera con ladrillos dentro, hay que tener plena seguridad de que nunca abandonará su empeño. Al final terminará cazándote".

Douglas Adams - Guía del autoestopista galáctico


13 abril 2026

Doble o nada

 "Pero yo contrataqué con una argucia muy sencilla. Cuando él decía algo que nadie más de él mismo podía comprender, yo contestaba con algo que ni siquiera yo podía comprender".

G. K. Chesterton - El hombre que fue jueves