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28 abril 2026

Al calor de la sangre

Cae la noche espiralada sobre sábanas ocres.
El cobrizo metal sustenta el escaparate babilónico de calma nocturna.
Una brisa fresca pasea entre las palmeras. 
Pero la arena se mantiene caliente, reacia a acompañar los sueños de esta noche tranquila.
Son las primeras horas de silencio en la ciudad desierto y la sangre todavía humedece algunas intersecciones.

18 enero 2024

Cambio de juego

Tardó casi toda la vida en resignarse.
Hasta que agotó todos los recursos.
No hubo más libros ni sobres de azúcar que faltara conocer.
Se resignó ya viejo y cansado.
Sus últimos años los pasó dedicándose a una actividad trivial y bastante simple, que le gustaba.
Logró hacerla sin culpa ni pesar, ya no quería conocer la verdad absoluta ni superarse en ningún sentido.
Se aceptaba sin quererlo, sólo por no haber podido hacer otra cosa.
Pero debo confesar
que fue feliz.

09 junio 2023

Lucas

Son días ajenos
los que pintan estos soles.
Demasiado compleja la estructura de las olas
y cuánto lastima sobrevivir.

09 agosto 2018

Desarme

Cocinó sus lunas en Saturno. Reposó los sueños sobre el vapor que emanaba de la pava. Disparó las ilusiones al pasado, hasta formar un colador intangible. Desempolvó su ropa de las magias ya vencidas, agrias. Derritió la piel, que chorreaba en gotas de un barniz poroso. Suspendió los saltos ornamentales y colgó en el perchero la sonrisa de plastilina. Vació el contenido de sus ojos en una cajita de acuanuz, que guardó debajo del vientre, por si acaso. Le regaló su furia a las aves, para que la desintegraran con sus alas. Molió cada uno de sus huesos y los mezcló con cada una de sus soledades, para tejerse un cuerpo más sincero. Y no se sentó sobre flores de loto ni sobre la cama de toda la vida. No se sentó a esperar que la súbita iluminación se lo llevara puesto. No se sentó para disolverse en la energía universal de los libros de autoayuda. No se sentó siquiera. Bajó cuidadosamente los telones remendados de su pequeño teatro y con un beso los sumergió en un charco del quinto círculo del infierno. Volvió a contemplar aquellos viejos laberintos que lo arropaban, esas manos cálidas que acariciaban cada vez más fuerte, que apretaban siempre un poco más, con la sonrisa más tierna. Pero ya no le preocupaban porque había decidido aprender a volar. Confiar en la magia. Ya no importaba que la magia existiera, en realidad nunca había importado. Finalmente había entendido que sin magia la vida no valía la pena, las opiniones no eran del todo justas y la sonrisa que buscaba no la vivía el corazón.
Había decidido confiar en la magia, para aprender a volar.

13 diciembre 2017

Arquitectura de caminos

Necesitamos más acciones terapéuticas basadas en la incongruencia casi senil de los actos mismos de ruptura.
Impulsos que cambian de dirección a expensas de un gasto de energía inmenso.
Porque el verdadero crecimiento está en la capacidad viril de decidir encauzar toda esa energía que nunca es suficiente.
Las represas que vamos construyendo nos cuestan la vida, pero son las únicas obras verdaderamente importantes.

06 diciembre 2017

Bestiales

Somos actos ingobernables de la pasión mundana que dicta la ignorancia,
ignorancia de quien hilvana con aguja de piedra en la carne de nuestra fragilidad.
Somos actos inconsistentes que se derraman por la mesa para mezclarse con la basura del suelo,
ese suelo artificial que esmeramos como base de nuestra inútil huida del desconocimiento.
Las luces brillan diminutas, y tapizan el cielo.
Lejanas.
Inalcanzables.

01 mayo 2011

Tallados

La gubia tosía madera con espasmos de palmas abiertas.
La corteza del árbol seco se desprendía con dolor.
El piso se iba craquelando y ya las hojas eran demasiado ásperas porque acontecía el otoño.
Si el agua guardara resentimientos esa escena se hubiera prolongado más de lo soportable.

Sabemos que los guarda,
pero también que elige.

08 marzo 2011

Deliciones de la vida

Sustento del cromofaro impoluto.
Sinergias alegóricas circunstanciales.
Cientos de biocristales ineriles
en bateas de locuaz incandescencia.

El malentendido. Siempre.
El muro es invisible,
demasiado alto.
Siempre.
Cantautores desechables
que adoran la textura de los lamentos.
Contradicciones lógicas necesarias buscadas deseadas creídas y defendidas.

Y nunca. Pero nunca.
Saber amar.

24 noviembre 2010

Catarmis

Trato de hundir a los inocentes,
aquellos que rebozan de sonrisas,
en el oscuro barro de mi mundo,
donde las mandrágoras entrecruzan sus raíces,
para intentar entender
(alguna vez)
porqué estoy
tan roto.

09 noviembre 2010

La sutil impresión de la sonrisa

Carcomida la esperanza de la noche que redime a los sueños anclados en horas de vigilia.
Temor al olvido de quien vive flotando sobre la superficie, entrando en burbujas de placer efímero.
Las ondas alcalinas de la tristeza desdibujan el reflejo desconocido de quien no sos.
Aprisionado por la incapacidad de dar lo que no se tiene.

Y saber
que tan solo el suspiro de la sonrisa bastaría para salvarme.

29 octubre 2010

Dos pasos

Mirabas.
Y tu mirada atravesó la llanura del mar de azulejos que nos separaba.
Y rompió la prudencia que nos propusimos sin quererlo.
Pero sabiéndolo.
Diste un paso sobre el agua.
Te grité.
Que la muerte estaba a mitad de camino.
Te grité con el corazón de lo que no debía ser.
Y diste el segundo paso.


Hoy limpio los azulejos manchados de sombra,
sabiéndolos sucios por siempre de vos.
De una manera atroz, elegiste cubrir mi piel con una fina capa de polvo.
Elegiste lo imposible.
Y te dejé.
Una vez.

27 julio 2010

Miríada

Alisar el entrecejo para esuchar dolor.
Sentir el ciento volando y desear.
Vos y esa lágrima cayendo miraban al cielo.
Tomaste aquella decisión apresurada.
Creciste sin saber todavía. Años.

09 julio 2010

Duermevela

Hablar en sueños,
siempre lastima.

Mejor mantener la boca cerrada,
o despertar.

03 julio 2010

Que no valen nada

Las entrañas revueltas al compás de la soledad. Sin energías para detener esa música.
Entrecierro las puertas del futuro para ver tan solo ese paisaje desolador que me invento. Dejo pasar indefenso los dardos que me disparan sin piedad desde lugares lejanos, y aciertan siempre. Fundido al cemento que no acaba más allá del horizonte, anclado contra mi voluntad por ella misma, veo como la tristeza desagota y deja una cáscara vacía, arrugada.
No termino de contar los pedazos desparramados de una integridad que nunca fue.

Un carbón que se muere y recuerda sus coronas.

07 junio 2010

Nacer

Necesito calor, el sol está frío y apoyar las manos en el vidrio no ayuda. El sol no funciona.
Es la época.
Necesito dormir, la noche me despierta y me mira. Acostarme no ayuda. La noche vigila sin importar que le suceda el día.
Es la época.
Soy una máquina, las cosas me ocurren, no tengo dominio ni voluntad.
Integridad.
Soy muchos que ni siquiera se quieren (oh sí, el egoísmo funciona por dentro).
Libertad.
Ese estado lejano que creemos poseer y somos tan necios.
La gente juega, discute, se coge, se mata. Con suerte en el último minuto… pero sólo a veces.
Nacer, el pájaro quiere nacer. No sabe cómo. ¿Realmente quiere? ¿Para qué?
Vamos, a seguir jugando.

22 marzo 2008

Personal III

Ese muro frío, bajo el oscuro gris plomizo del cielo.
Ese frío que llega a los huesos, y se convierte en vapor exhalado con dolor.
Esos carteles descoloridos, a medio arrancar, amontonados unos sobre otros.
Que gritan.
Mirar el cielo por sobre el muro y no ver una palabra.
Caminar de un lado a otro con gorra y abrigo en el cuello, mientras los pómulos se congelan y los ojos lloran.
Los cuencos vacíos de los ojos de los edificios no dicen una palabra.
El cemento en su fisonomía más ruda, despojada de cualquier cuidado gracias al sentimiento más profundo, que pone coto al odio sin fundamento.
Recostarse sobre el muro y ser absorbido sin entender los extremos del absurdo.
La física establece una impotencia que la decepción no puede destruir.
Volver a ningún lugar con las manos vacías dentro de los bolsillos.

Personal II

Necesito acariciar la piedra polvorienta de las viejas arcadas,
caminar en sandalias por suelos de mármol, cubiertos de tierra.
Necesito ver la perfecta conjunción de las construcciones con la naturaleza.
Alejarme de las piletas de escasa profundidad, mantenerme bajo los cielos claros, escapar de los densos azules.
Necesito pensar en cosas realmente importantes.

Personal I

Por qué no lograremos un cielo más claro?
Siempre este azul oscuro, grisáceo, tan cerca de nuestras narices.
Estoy cansado de lavar,
en estas piscinas de mármol,
de escasa profundidad.
Sobre un césped verde, ajeno. Indiferente.
A la intemperie, siempre.
El silencio de tormenta envuelve una tempestad completamente calma.

08 diciembre 2007

Conjunciones

Hay horas que duelen,
y lo saben,
pero poco pueden hacer,
más que mirar con piedad.

Hay espacios inmensos,
que conocemos,
como un simple cuarto.

Hay sombras al servicio de la tristeza,
que no vacilan,
ni por un instante.

La inmovilidad,
detrás de la nuca,
nos sostiene,
mientras nos mira,
y sonríe.

20 septiembre 2006

Transcurso

Caían migajas de un tiempo pasado, el recipiente tenía gusto a metal, y no me faltaba hierro.
Caían lentamente, casi degustando el aire, esponjosas.
Todo tiempo pasado fue mejor, en cada migaja me veo vivo, en el presente no tengo esa certeza.
Apoyado con las dos manos, apenas llego a la mesa, pero me intriga ver.