07 marzo 2006

Sin sentido

Confía en las palabras a medida que la letra se deforme y adquiera velocidad. Los inútiles disponen de todo el tiempo del mundo para llevar a cabo su obra.

Ansiedad

Mis pequeños apéndices corrían peligro a causa de la ansiedad que me obligaba a destrozarlos de a poco, sacando prolijamente jirones de aquella piel que rodea en sus laterales a la uña. Somos pocos los que hacemos esto al revés del mundo, que como es debido, se come las uñas y las termina aislando en una masa de piel, ya inservibles, pobres uñas (*).
Pero mis pequeños apéndices corrían peligro, los incidentes habían desbordado a los pulgares y se concentraban en los índices, cosa que me preocupaba. Levanté la vista y el vaso de té vacío me obligó a descartar una opción, en realidad el tilo nunca me había hecho nada. Resolví saludablemente enfrentar el problema. Por suerte un médico oriental me había enseñado a desdoblarme, cosa que hice sin mayores dificultades, presionando aquí, tirando de allí y moviéndome enérgicamente hacia la derecha. En poco tiempo fuimos dos. Aquel conocía mi problema, eso es lo bueno de ser uno. Pero aquel era diferente, era un tipo de fiar, era quien yo hubiese querido ser, el que sabía, tomaría la decisión correcta a cada momento, ante cada encrucijada de la vida, aquel sabía conquistar mujeres (ellas sin duda lo adoraban). Me miró fijo, le di los guantes que atamos con dificultad, pero atamos al fin. Siguió una fiera pelea donde descargamos todas las energías, y que por suerte ganó él (en realidad ya sabía, podía confiar siempre en él). Hasta tuvo la delicadeza de acomodarme una almohada bajo la nuca y dejarme domir mis sueños de sangre y ardor tranquilamente.

(*) Formaremos una sociedad y algo ganaremos, no sé qué, pero algo.

Domicilio

Vivo en tu axila de verano, resbalando sobre las gotas de sudor.
Vivo en ese espacio tan íntimo que precede al pliegue central de tu cola.
Confieso que a veces desciendo al secreto oscuro de placer.
Vivo solo, evito los lugares comunes, ahí correría peligro.
Me gusta, siempre que puedo, recorrer la curva más bonita que se extiende mansa y firme sobre el muslo, desde la cadera y hasta la rodilla.
Hermoso y variado paisaje sensual. Además, no pago impuestos.

Visiones

El viejo tardó tres días en llegar, si bien la distancia no era excesiva, su andar conllevaba una lentitud triste marcada por los años. Cuando por fin se sintió seguro, se arremangó los pantalones, se sentó sobre el pasto virgen y dejó los anteojos negros a un lado.
Luego sólo esperó. Sabía que en corto tiempo vería el amanecer.

04 marzo 2006

Consideración

Vale no entender nada.

Brilla

Necesito que brilles. Luz Bendita. Hoy seremos compañeros. Acaricia el delicado verde. Llena tus pulmones. Brilla. Siente el espacio. Disfruta la obra. El camino es tan perfecto que inútil sería demarcarlo. El camino es todo. Es tu decisión. Mira lejos. Brilla con fuerza. Las flores se esfuerzan por volver la carita hacia vos. En medio del caos, tu extraño orden nos agrada. Gracias.

01 marzo 2006

Arquitectura

No hay azaroso destino que conciba estas líneas.
Todo a lo lejos, fuera de la humana comprensión,
está articulado por el arquitecto del mundo,
aquel que con sus hilos maneja a perfecta precisión,
los engranajes de nuestras puntuales y simples vidas.
Allá lejos, en la Fábrica del Universo Todo
se escucha tic, se escucha tac, para luego tic.
Todo tiene su tiempo y lugar dentro del diseño.
Nuestros engranajes se aceitan una sola vez.
Muy pocas ocasiones nos ponen en atención del Maestro.
Deber nuestro es, cuidarnos y ser útiles al todo,
para volver, luego de una extensa pulida,
al sistema global de piezas y dientes sanos.
Si mal los engranajes se corroen
y descuidan su funcionamiento,
sin vacilar nos reemplazan por otros nuevos,
y nos tiran en la caja de la chatarra,
para nunca o quizás, volver la vista hacia nosotros.
Nos olvidan, nos desarman, nos miran con desprecio.
Ojalá no sea tu suerte, hermano mío,
y goces de salud plena en esta vida,
para que nos encontremos allá lejos en el tiempo,
otra vez, dos engranajes, algún día.