Reventó la puerta de una patada y se plantó frente a las mesas empuñando dos pistolones.
-¡Voy a ser feliz aunque tenga que matarlos a todos!
Un borracho por el fondo levantó la cabeza y le encontró un gracioso parecido a Sam Bigotes, antes de que estuvieran todos muertos.
-¡Voy a ser feliz aunque tenga que matarlos a todos!
Un borracho por el fondo levantó la cabeza y le encontró un gracioso parecido a Sam Bigotes, antes de que estuvieran todos muertos.
1 comentario:
Me parece muy bien. Siempre es bueno tener las metas claras en la vida. (Eso y cuidarse los bigotes, claro).
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