17 febrero 2019

Transcurso

-Después de la tormenta siempre sale el sol.
-¿Me estás dando esperanza?
-Te pido que ames la lluvia.

01 octubre 2018

El volumen de silencio

Lo más tierno que escuché hace tiempo:
"¿Podemos grabar silencio y ponerlo a todo volumen para tapar el ruido que hacen las nenas jugando y gritando afuera?".
Hermoso.

09 agosto 2018

Desarme

Cocinó sus lunas en Saturno. Reposó los sueños sobre el vapor que emanaba de la pava. Disparó las ilusiones al pasado, hasta formar un colador intangible. Desempolvó su ropa de las magias ya vencidas, agrias. Derritió la piel, que chorreaba en gotas de un barniz poroso. Suspendió los saltos ornamentales y colgó en el perchero la sonrisa de plastilina. Vació el contenido de sus ojos en una cajita de acuanuz, que guardó debajo del vientre, por si acaso. Le regaló su furia a las aves, para que la desintegraran con sus alas. Molió cada uno de sus huesos y los mezcló con cada una de sus soledades, para tejerse un cuerpo más sincero. Y no se sentó sobre flores de loto ni sobre la cama de toda la vida. No se sentó a esperar que la súbita iluminación se lo llevara puesto. No se sentó para disolverse en la energía universal de los libros de autoayuda. No se sentó siquiera. Bajó cuidadosamente los telones remendados de su pequeño teatro y con un beso los sumergió en un charco del quinto círculo del infierno. Volvió a contemplar aquellos viejos laberintos que lo arropaban, esas manos cálidas que acariciaban cada vez más fuerte, que apretaban siempre un poco más, con la sonrisa más tierna. Pero ya no le preocupaban porque había decidido aprender a volar. Confiar en la magia. Ya no importaba que la magia existiera, en realidad nunca había importado. Finalmente había entendido que sin magia la vida no valía la pena, las opiniones no eran del todo justas y la sonrisa que buscaba no la vivía el corazón.
Había decidido confiar en la magia, para aprender a volar.

27 diciembre 2017

Prioridades

"Si a tu corazón yo llego igual
todo siempre se podrá elegir".

Luis Alberto Spinetta - Seguir viviendo sin tu amor

15 diciembre 2017

Promesas de campaña

-Ahora que los blogs están muertos y la gente ya no lee, se limita a mirar sin entender, sin aceptar desafíos ni permitirse elaboraciones, tan sólo por el arte de joder, voy a volver a...
-¿Dejar de escribir?
-Seguramente.
-Pensé que me había librado de vos...
-No. Nunca.

13 diciembre 2017

Arquitectura de caminos

Necesitamos más acciones terapéuticas basadas en la incongruencia casi senil de los actos mismos de ruptura.
Impulsos que cambian de dirección a expensas de un gasto de energía inmenso.
Porque el verdadero crecimiento está en la capacidad viril de decidir encauzar toda esa energía que nunca es suficiente.
Las represas que vamos construyendo nos cuestan la vida, pero son las únicas obras verdaderamente importantes.

06 diciembre 2017

Bestiales

Somos actos ingobernables de la pasión mundana que dicta la ignorancia,
ignorancia de quien hilvana con aguja de piedra en la carne de nuestra fragilidad.
Somos actos inconsistentes que se derraman por la mesa para mezclarse con la basura del suelo,
ese suelo artificial que esmeramos como base de nuestra inútil huida del desconocimiento.
Las luces brillan diminutas, y tapizan el cielo.
Lejanas.
Inalcanzables.

07 diciembre 2016

A la mínima expresión #13

-¿Para qué levantarme, si voy a volver a caer?
-¿Si pudieras terminar la guerra en este momento, lo harías?
-No.
-¿Por qué?
-Porque es lo único que conozco.

03 diciembre 2011

Comodidad

"¿No es extraña la complacencia obtusa con que cierran sus ojos a lo que realmente son y derrochan su vida en la plácida convicción de que son algo valioso? Dejar de ver la irritante vacuidad escondida detrás de la fachada demasiado pintada creada por su propio engaño y no se dan cuenta de que su valor es puramente convencional".

G. I. Gurdjieff - Perspectivas desde el mundo real

26 julio 2011

Animal de costumbre

"Es tal la naturaleza del hombre que, al primer regalo que le haces se arrodilla; al segundo te besa la mano; al tercero se inclina; al cuarto le basta con inclinar la cabeza; al quinto toma confianza; al sexto te insulta y al séptimo te demanda porque no le has dado lo suficiente".

G. I. Gurdjieff - La vida es real sólo cuando yo soy

07 julio 2011

Cuidados intensivos

"Sólo sé, que yo no sé
cuidarte de mi amor".

Fabiana Cantilo - Nada es para siempre

23 junio 2011

A través

Les brindo una nueva colaboración con el querido Conde.
Un sutil respiro de mí, para cambiar de aire,
Sólo la imagen es de mi autoría.
Disfruten.


Llorabas.
Con los ojos vendados y una cruz por toda boca.
Tus palabras volaban mostrando un horizonte blanco que ellos pintaban de grises caídos semana tras semana.
Besarte era lastimarse. Y la sangre, un río de piedra callado que penetraba los recuerdos desde el futuro de tu mirada desenfundada.
-No poder mirarte directo a los ojos.
Besarte era acabarse en un reguero de deseos con palabras tiesas. Y la fiebre, una tarde de pañuelos blancos mojados conversando con el viento de tu mirada blindada.
-No poder secarte los oídos del sol que imanta tu voluntad.
Soñarte era un acariciar tiburones muertos en la playa de tu inconciencia.
-No poder callarte ni desarmándote la lengua en breves jirones de frases dulces.
Tus palabras se posaban aleteando por fuera de tu boca y te miraban indolentes, queriendo de mí una complicidad que no vendo todavía.
Llorabas cuando decidí enterrarte.
-De pie, me dijiste.

Conde V. Onoff

01 mayo 2011

Tallados

La gubia tosía madera con espasmos de palmas abiertas.
La corteza del árbol seco se desprendía con dolor.
El piso se iba craquelando y ya las hojas eran demasiado ásperas porque acontecía el otoño.
Si el agua guardara resentimientos esa escena se hubiera prolongado más de lo soportable.

Sabemos que los guarda,
pero también que elige.

A la mínima expresión #8

No me puedo subir a tu luna,
porque soy el cielo.