26 julio 2011

Animal de costumbre

"Es tal la naturaleza del hombre que, al primer regalo que le haces se arrodilla; al segundo te besa la mano; al tercero se inclina; al cuarto le basta con inclinar la cabeza; al quinto toma confianza; al sexto te insulta y al séptimo te demanda porque no le has dado lo suficiente".

G. I. Gurdjieff - La vida es real sólo cuando yo soy

07 julio 2011

Cuidados intensivos

"Sólo sé, que yo no sé
cuidarte de mi amor".

Fabiana Cantilo - Nada es para siempre

23 junio 2011

A través

Les brindo una nueva colaboración con el querido Conde.
Un sutil respiro de mí, para cambiar de aire,
Sólo la imagen es de mi autoría.
Disfruten.


Llorabas.
Con los ojos vendados y una cruz por toda boca.
Tus palabras volaban mostrando un horizonte blanco que ellos pintaban de grises caídos semana tras semana.
Besarte era lastimarse. Y la sangre, un río de piedra callado que penetraba los recuerdos desde el futuro de tu mirada desenfundada.
-No poder mirarte directo a los ojos.
Besarte era acabarse en un reguero de deseos con palabras tiesas. Y la fiebre, una tarde de pañuelos blancos mojados conversando con el viento de tu mirada blindada.
-No poder secarte los oídos del sol que imanta tu voluntad.
Soñarte era un acariciar tiburones muertos en la playa de tu inconciencia.
-No poder callarte ni desarmándote la lengua en breves jirones de frases dulces.
Tus palabras se posaban aleteando por fuera de tu boca y te miraban indolentes, queriendo de mí una complicidad que no vendo todavía.
Llorabas cuando decidí enterrarte.
-De pie, me dijiste.

Conde V. Onoff

01 mayo 2011

Tallados

La gubia tosía madera con espasmos de palmas abiertas.
La corteza del árbol seco se desprendía con dolor.
El piso se iba craquelando y ya las hojas eran demasiado ásperas porque acontecía el otoño.
Si el agua guardara resentimientos esa escena se hubiera prolongado más de lo soportable.

Sabemos que los guarda,
pero también que elige.

A la mínima expresión #8

No me puedo subir a tu luna,
porque soy el cielo.

08 marzo 2011

Deliciones de la vida

Sustento del cromofaro impoluto.
Sinergias alegóricas circunstanciales.
Cientos de biocristales ineriles
en bateas de locuaz incandescencia.

El malentendido. Siempre.
El muro es invisible,
demasiado alto.
Siempre.
Cantautores desechables
que adoran la textura de los lamentos.
Contradicciones lógicas necesarias buscadas deseadas creídas y defendidas.

Y nunca. Pero nunca.
Saber amar.

27 diciembre 2010

Carrousel

-Anestesiame las manos.
-¿Para qué?
-De otra manera me clavaré la sortija en la yugular.
-¿Y el control?
-Tardaría demasiado. Prefiero vivir con lo puesto.
-Nunca sacaste la sortija.
-La ilusión y la víspera me matan igual.
-¿Si te anestesio la cabeza con un beso de amapola?
-Las amapolas me dan alergia.
-¿Si te dejo dibujar amapolas sobre mi vientre?
-Los vientres me dan alergia.
-¿Si te encadeno a mis tetas y te regalo tres pezones?
-Nacerá de la leche un ave que se llevará la sortija.
-Eso es bueno, serás libre.
-Encadenado a vos, porque nunca saqué la sortija, y aquella paloma llevará una mentira en el pico por toda la humanidad y sólo traerá dolor y superstición.
-Entonces queda una sola opción.
-Sí, durmamos una vuelta más.

24 noviembre 2010

Cotidiano

-Imaginate una lluvia de escarbadientes.
-Corro a comprar salame y queso. Y a cortarlos en daditos.
-¿Ves? Por eso no nos toman en serio.

Catarmis

Trato de hundir a los inocentes,
aquellos que rebozan de sonrisas,
en el oscuro barro de mi mundo,
donde las mandrágoras entrecruzan sus raíces,
para intentar entender
(alguna vez)
porqué estoy
tan roto.

16 noviembre 2010

De orígenes

Nace del hambre la ruta intransigente que contiene la esencia del pez más rabioso del desierto.
Nace del sol el estereotipo de tus pómulos grises de tantas lluvias que untan aquel corazón marchito.
Nace de otro este texto florido y sudoroso, manchado de sueño y onomatopeyas absurdas.
Porque el absurdo, querido conejo dulzón, es más difícil que la mierda.

Naranjo en Flor

Sí, no descubrí la pólvora,
pero hoy en día se usa tan poco...

Naranjo en Flor
Letra: Homero Expósito
Música: Virgilio Expósito

"Era más blanda que el agua,
que el agua blanda,
era más fresca que el río,
naranjo en flor.
Y en esa calle de estío,
calle perdida,
dejó un pedazo de vida
y se marchó...

Primero hay que saber sufrir,
después amar, después partir
y al fin andar sin pensamiento...
Perfume de naranjo en flor,
promesas vanas de un amor
que se escaparon con el viento.
Después...¿qué importa el después?
Toda mi vida es el ayer
que me detiene en el pasado,
eterna y vieja juventud
que me ha dejado acobardado
como un pájaro sin luz.

¿Qué le habrán hecho mis manos?
¿Qué le habrán hecho
para dejarme en el pecho
tanto dolor?
Dolor de vieja arboleda,
canción de esquina
con un pedazo de vida,
naranjo en flor".

10 noviembre 2010

Manteca de cacao

Butyrospermum - Parkii (Shea Butter) - Petrolatum - Ozokerite - Ethylhexyl - Methoxycinnamate - Besswax - Cetyl Acetate - Acetylated Lanolin Alcohol - Benzophenone-3 - Ricinus Communis (Castor) Seed Oil - Octocrylene - Propylheptyl Caprylate - Titanium Dioxide - Phenethyl Benzoate - Isocetyl Stearoyl Stearate - PPG-3 Benzyl Ether Myristate - Tocopheryl Acetate - Fragrance (Parfum) - Allantoin.

Esto vendría a ser manteca de cacao modelo 2010.

Creo que prefiero pasarme una barra de plutonio.

(aunque sospecho que es uno de los ingredientes de arriba)

09 noviembre 2010

La sutil impresión de la sonrisa

Carcomida la esperanza de la noche que redime a los sueños anclados en horas de vigilia.
Temor al olvido de quien vive flotando sobre la superficie, entrando en burbujas de placer efímero.
Las ondas alcalinas de la tristeza desdibujan el reflejo desconocido de quien no sos.
Aprisionado por la incapacidad de dar lo que no se tiene.

Y saber
que tan solo el suspiro de la sonrisa bastaría para salvarme.

A la mínima expresión #5

Caminar
contando los pasos,
puede ser frustrante.

05 noviembre 2010

29 octubre 2010

Dos pasos

Mirabas.
Y tu mirada atravesó la llanura del mar de azulejos que nos separaba.
Y rompió la prudencia que nos propusimos sin quererlo.
Pero sabiéndolo.
Diste un paso sobre el agua.
Te grité.
Que la muerte estaba a mitad de camino.
Te grité con el corazón de lo que no debía ser.
Y diste el segundo paso.


Hoy limpio los azulejos manchados de sombra,
sabiéndolos sucios por siempre de vos.
De una manera atroz, elegiste cubrir mi piel con una fina capa de polvo.
Elegiste lo imposible.
Y te dejé.
Una vez.

25 octubre 2010

Vida eterna

Siendo que el purgatorio ya no existe, si logro que no me quieran en el cielo ni en el infierno me vuelvo inmortal.

21 octubre 2010

Que quede en familia

Cada vez que me dicen que alguien tuvo familia no puedo evitar el imaginarme a una mujer en posición de parto de la cual sale primero un nene, luego un padre, y unos abuelos, y tíos, nietos, cuñados, novios, algún vecino confianzudo y un potus. Todos de la mano.

A la mínima expresión #2

-Te conozco?
-No. Pero podrías.

20 octubre 2010

Imbecilidades

A saber:

Los elefantes no vuelan
y las cabras no llevan botas.

(Al que hable de Dumbo o busque el significado de la vida en esas frases...)

02 octubre 2010

Hay tantas realidades

En esta ocasión especial y desafiando todas las leyes del buen gusto,
hemos recibido la colaboración de un verdadero escritor, a quien espero disfruten.
El texto pertenece al querido Conde V. Onoff. Sólo la imagen es de mi autoría.
Es así, la sabiduría ya viene en sobrecitos.


Me enteré de que ya no estabas cuando te vi descender de esa cima absoluta. Sonreías. Y yo mentía. Tomabas las cuerdas con esa delicadeza que todas mis tazas de té conocen. La montaña no miraba mi ominosa incredulidad con ningún respeto y yo con los ojos fijos sólo en la cópula entre tus manos y las cuerdas. Sonreías. Las cámaras de televisión hacían polvo las distancias. Y yo enterándome de que ya no estabas en mi cama, de que mi almohada no tenía forma de cerro y de que tu sonrisa tenía tantas formas de ser entendida como nudos portaba esa soga. Pocos. Y yo mentía. Pero a vos te acribillaban las cámaras con ese directo-en vivo-hace instantes en el que vos bajabas por haber subido. Y mi cama. Y la distancia que mi televisor leía entre líneas para ubicarme en una realidad que te contiene, como las sogas, porque mi cama ya no, ¿Cuándo subiste?, cuando bajás, y tus manos deslizando sonrisas entre las sábanas-sogas. ¿Qué se ve desde allá?, ¿se ve nuestro primer café? Sonreías. Agarré el televisor y lo puse de tu lado de la cama. Me acosté en la realidad. Vos bajabas de aquella cima. Dos mil trescientos veinticuatro metros restan para que el periodista se calle y el viento barre con tus palabras. El televisor sobre tu almohada y yo a tu lado. Vas a soltar las sogas y vas a caer al vacío cuando yo me duerma.

Conde V. Onoff

02 septiembre 2010

Con sabor a pasado

Era un beso con sabor a pasado. Corría entre los dedos y se desgranaba sobre el suelo duro de asfalto. El calor que necesitaba para empezar la mañana fría y desnuda, como tantos días por venir. Era un beso que quizás le haya salvado la vida muchas veces, pero lo pensó después, aislado del tránsito, camino al trabajo. Se sentó en el umbral a reconocer sus dedos, ásperos, duros, curtidos de cartones. No era su cuerpo, no podía ser su cuerpo, y un beso no bastaba. Todavía no había podido curtir el corazón. Se puso a llorar y fue inútil.
Era un beso de recuerdo, modelado para la conveniencia del momento, pero todo tiene un límite y un beso no bastaba. Miró alrededor y vio todo muerto, la gente muerta mezclada entre cartones, mezclada con él, también muerto.
A las cinco sacaron las bolsas y dejó de pensar. Guardó el beso cuidadosamente en el bolsillo y empezó a seleccionar.

29 agosto 2010

De las inconveniencias de usar traje

Cuando emergí de la panza de mi madre, lo que vulgarmente se conoce como nacer, lo hice usando un bonito traje a medida que tuve el cuidado de ir confeccionando durante los meses de ocio dentro de la cueva espacial. Si bien este no pudo permanecer seco ni un solo momento, sería bueno aclarar que tampoco destiñó ni achicó, lo cual me llena de orgullo. Llegado el momento de salir, cuando se empezaban a ver luces y escuchar sonidos molestos desde el exterior, dije a viva voz pero sin las características groseras de un grito:
“-Momento, que puedo solo” y entre tironeos y flexiones me las arreglé para sacar una pata. Se ve que el obstetra no quiso perder su parte de protagonismo porque cuando ya tenía todo medio cocinado y terminaba de alisar algunas arrugas para sacar la cabecita, me tomó de las dos piernas y me sacó de sopetón, con lo que quedó el sombrero adentro y la verdad que no lo vi salir en todo ese día, ni en los siguientes, hasta que me dio pudor reclamarlo o avisar sobre su existencia (más tarde entendí lo de la placenta y todo eso, es que a uno le informan tan poco, ni siquiera le preguntan si quiere salir y cuándo, aunque no sea más que una formalidad). Recuerdo que al estar frente a frente, abrí bien los ojos para mirar al tipo que me había arruinado ese momento glorioso, planificado durante meses, los pasos que había ensayado para presentarme con total elegancia (mientras creían que el bebé pateaba “-uy mirá gordo, va a ser futbolista”, “-no no no, va a ser lo que tenga que ser o no será una licuadora, por lo menos”), el corto pero profundo discurso de bienvenida que había creado en un instante de inspiración literaria extrema (esos no eran cigarrillos de chocolate), la cabeza descubierta a falta de mi tan querido sombrero, en fin, abrí bien los ojos y le sostuve la mirada de forma inquisitiva durante largo tiempo, dejándole entrever que tan pronto tuviera la suficiente edad lo iría a buscar en medio de otro parto para regalarle unas sesiones de desfibrilación anticipada porque uno nunca sabe, ante la duda mejor estar cubierto ($4.- por persona). Sostenido como estaba con una mano y viendo venir la otra para la caricia fingida o la palmada en mis zonas pudendas, me apresuré a sacar el traje (sin perder la clase o la delicadeza, por supuesto) y lo colgué usando sus dedotes como un bonito perchero, luego de lo cual, mientras los señores de delantal blanco se miraban entre sí sin entender todavía bien qué estaba pasando, me senté en la cama al lado de mi madre-hogar como buen niño que soy, inspiré profundamente y me puse a llorar.

31 julio 2010

Somnus interruptus

Me duermo me duermo me duermo. Suena el teléfono.
Otra vez:
Me duermo me duermo me duermo. Suena el teléfono.
A los 10 minutos:
Me duermo me duermo me duermo. Suena el maldito teléfono.
Grrr.
Y así sistemáticamente. Hasta que desisto, me hago un café con dos cucharaditas de mal humor y me quedo despierto. Por supuesto que no suena más el teléfono, pero sé que está esperando, alguien está a punto, esperando, llegando a la puerta, todo en vilo, suspendido. El futuro con ojos entrecerrados, decidido a romper las pelotas.
Voy a tener que dormir a la noche, no queda otra.
Estoy empezando a pensar que realmente vengo a trabajar y eso, eso...
Eso no.

27 julio 2010

Ahí estoy


Edward Hopper - Soir Bleu - 1914
(gracias Lucas)

No hay que pispiar

Podemos alejarnos de nosotros mismos tanto como queramos, hay toda una estructura armada y aceitada para hacer esto de la forma más efectiva posible (recuerdo un fragmento de "Farenheit 451" que leí en un blog amigo), pero cuando ya se abrieron ciertas puertas, aquello que dejaste entrar no se pierde más, te sigue para siempre. O te destruye, o te ilumina.

Miríada

Alisar el entrecejo para esuchar dolor.
Sentir el ciento volando y desear.
Vos y esa lágrima cayendo miraban al cielo.
Tomaste aquella decisión apresurada.
Creciste sin saber todavía. Años.

10 julio 2010

Both sides

Sí, admiro tu belleza interior.
Lástima que no seas reversible.

Como las camperas, ¿viste?

09 julio 2010

Duermevela

Hablar en sueños,
siempre lastima.

Mejor mantener la boca cerrada,
o despertar.

03 julio 2010

Que no valen nada

Las entrañas revueltas al compás de la soledad. Sin energías para detener esa música.
Entrecierro las puertas del futuro para ver tan solo ese paisaje desolador que me invento. Dejo pasar indefenso los dardos que me disparan sin piedad desde lugares lejanos, y aciertan siempre. Fundido al cemento que no acaba más allá del horizonte, anclado contra mi voluntad por ella misma, veo como la tristeza desagota y deja una cáscara vacía, arrugada.
No termino de contar los pedazos desparramados de una integridad que nunca fue.

Un carbón que se muere y recuerda sus coronas.

02 julio 2010

Hadas tejidas

-Vos buscás hadas, pero mis alas son de alambre y tela.
-Pero alas al fin.
-En un tiempo las creí verdaderas, pero no te puedo engañar con esa ilusión.
-¿Y si busco ilusión?
-Al final de cada ilusión hay una pared.
-¿Duele?
-Depende de la fe.
-¿Entonces?
-No puedo más que postrarme ante vos y revelarme vacío.
-No, vacío no.
-No toques nada, todo lo que ves contamina.
-¿Cómo sabés? La alquimia de una persona puede ser más poderosa de lo que vos pensás.
-Pestilencia y dolor, están todas probadas.
-Este reloj...
-No lo toques, te prevengo, en el fondo te amo de la manera más sana. Atrás, ahora.
-Me sirve.
-Por qué?
-Me recuerda la muerte, cada movimiento de las agujas la acerca.
-Quizás sea el invento más macabro que haya generado el hombre en su inocencia.
-Me lo llevo.
-Por favor no caigas en la trampa. Soy una trampa. Date cuenta.
-Ya lo sé -le acaricia la mejilla.
-Te juro que no.
-Gracias.
-Lo siento, te amo demasiado.
-Yo no.

16 junio 2010

Puedes creerte todo lo que quieras

"Ella: ¿Me amas con todo tu corazón y toda tu alma?
Él: Uh huh.
Ella: ¿Piensas que soy la chica más guapa del mundo y que no tengo parangón?
Él: Sí, por supuesto.
Ella: ¿Piensas que mis labios son como pétalos de rosa, mis ojos límpidas piscinas, mi pelo como la seda?
Él: Sí.
Ella: Oh, dices las cosas más bonitas".

Osho - El martillo en la roca

07 junio 2010

Nacer

Necesito calor, el sol está frío y apoyar las manos en el vidrio no ayuda. El sol no funciona.
Es la época.
Necesito dormir, la noche me despierta y me mira. Acostarme no ayuda. La noche vigila sin importar que le suceda el día.
Es la época.
Soy una máquina, las cosas me ocurren, no tengo dominio ni voluntad.
Integridad.
Soy muchos que ni siquiera se quieren (oh sí, el egoísmo funciona por dentro).
Libertad.
Ese estado lejano que creemos poseer y somos tan necios.
La gente juega, discute, se coge, se mata. Con suerte en el último minuto… pero sólo a veces.
Nacer, el pájaro quiere nacer. No sabe cómo. ¿Realmente quiere? ¿Para qué?
Vamos, a seguir jugando.

29 mayo 2010

Jugar con trampa

Es más simple jugar a la melancolía cuando alguien que te quiere está por venir, lo difícil es mirar el ondular de las hojas.

Negocios

-No vas a hacer negocio conmigo.
-Ya sé, soy muy mala para los negocios.

...y me enamoré al instante.
(tardó un tiempo en darse cuenta de que realmente había hecho un mal negocio)

22 mayo 2010

Nostalgia

"No hay nostalgia peor...
que añorar lo que nunca jamás sucedió".

Joaquín Sabina - Con la frente marchita

Destino

"Quiero llevarte conmigo,
y no voy a ninguna parte".

Andrés Calamaro - Paloma

19 abril 2010

Cambio

"Dame dame dame un poco de tu amor,
yo a cambio te ofrezco una montaña de dolor".

Andrés Calamaro - El Salmón

13 mayo 2008

Fair play

La naturaleza y el ser humano están compitiendo para ver quién mata más gente de un saque.

08 abril 2008

22 marzo 2008

Personal III

Ese muro frío, bajo el oscuro gris plomizo del cielo.
Ese frío que llega a los huesos, y se convierte en vapor exhalado con dolor.
Esos carteles descoloridos, a medio arrancar, amontonados unos sobre otros.
Que gritan.
Mirar el cielo por sobre el muro y no ver una palabra.
Caminar de un lado a otro con gorra y abrigo en el cuello, mientras los pómulos se congelan y los ojos lloran.
Los cuencos vacíos de los ojos de los edificios no dicen una palabra.
El cemento en su fisonomía más ruda, despojada de cualquier cuidado gracias al sentimiento más profundo, que pone coto al odio sin fundamento.
Recostarse sobre el muro y ser absorbido sin entender los extremos del absurdo.
La física establece una impotencia que la decepción no puede destruir.
Volver a ningún lugar con las manos vacías dentro de los bolsillos.

Personal II

Necesito acariciar la piedra polvorienta de las viejas arcadas,
caminar en sandalias por suelos de mármol, cubiertos de tierra.
Necesito ver la perfecta conjunción de las construcciones con la naturaleza.
Alejarme de las piletas de escasa profundidad, mantenerme bajo los cielos claros, escapar de los densos azules.
Necesito pensar en cosas realmente importantes.

Personal I

Por qué no lograremos un cielo más claro?
Siempre este azul oscuro, grisáceo, tan cerca de nuestras narices.
Estoy cansado de lavar,
en estas piscinas de mármol,
de escasa profundidad.
Sobre un césped verde, ajeno. Indiferente.
A la intemperie, siempre.
El silencio de tormenta envuelve una tempestad completamente calma.

08 diciembre 2007

Conjunciones

Hay horas que duelen,
y lo saben,
pero poco pueden hacer,
más que mirar con piedad.

Hay espacios inmensos,
que conocemos,
como un simple cuarto.

Hay sombras al servicio de la tristeza,
que no vacilan,
ni por un instante.

La inmovilidad,
detrás de la nuca,
nos sostiene,
mientras nos mira,
y sonríe.

29 noviembre 2007

Refugios

"En tu mezcla milagrosa
de sabihondos y suicidas
yo aprendí filosofía... dados... timba...
y la poesía cruel,
de no pensar más en mí".

Enrique Santos Discépolo - Cafetín de Buenos Aires

12 agosto 2007

Racionalización

Descubrimos que la isla estaba completamente desierta mucho después de encontrar la máquina expendedora de gaseosas, lo que, en un principio nos confundió. La máquina estaba llena de bebidas y funcionaba gracias a la energía que proveía un molino de viento. Cualquiera hubiera pensado que romperíamos el vidrio para obtener las valiosas bebidas, pero no. Nos dedicamos veinte días a fabricar algún tipo de ficha que supliera una moneda de cualquier valor. Digo veinte días no como una meta prevista, sino porque a los veinte días obtuvimos el primer trago. Una vez que habíamos estudiado el sistema de extracción y, ante las primeras intenciones de discusión, dimos con la idea de racionalizar los tragos, por lo tanto distribuimos la misma cantidad de fichas para cada uno.
Pasaron dos días tranquilos. En el tercero se fue todo al carajo.
Una nueva variable nos tomó por sorpresa; ya quedaban muy pocas latas cuando en el fondo de una apareció la siguiente inscripción "Ganaste otra".

Todavía recordamos con cierto afecto aquella vieja y extraña máquina que enterró a dos de nuestros compañeros.

07 agosto 2007

Cría cuervos

"Es (por decirlo de una manera figurada) como si un autor cometiera un error al escribir y como si ese lapsus cobrara conciencia de sí mismo. Quizá no fuera un lapsus sino, en un sentido mucho más elevado, una parte esencial de la exposición entera. Es, pues, como si ese lapsus se rebelara contra el autor, de puro odio contra él, le impidiera corregirlo y dijera: «No, no quiero ser borrado, quedaré como testigo contra ti, como testigo de que eres un escritor muy mediocre»".

J. D. Salinger cita a Kierkegaard - Seymour: Una introducción

22 marzo 2007

3 cosas

"El hombre quiere para vivir: paz, trabajo y libertad. Pero quiere las tres cosas juntas y al mismo tiempo".

Enrique Pinti - Salsa Criolla

19 marzo 2007

Tendencias

"Hay una tendencia muy jorobada en la Argentina que consiste en creer que la vida está en otra parte".

Héctor Tizón - Etrevista Canal 7
(27-02-07)

15 marzo 2007

Pastoral

Estoy viendo a un pastor que, amparado en la religión cristiana intenta venderme todo tipo de amuletos sin sentido. Con la frente arrugada se desvive por mostrarme que tiene la solución a todos mis problemas y recrea situaciones irreales de la vida cotidiana como prueba de su compromiso. Hace exorcismos en vivo y en directo con gente que actúa mal, pero le pone ganas. Nos pide a todos que vayamos a sus misas (con los bolsillos llenos) y, cada tanto, aparece una señora contando cuánto le cambió la vida al ofrecer a Dios el último dinero que le quedaba.
Este pastor me habla de magia negra y trabajos, que él puede deshacer.
Y lo peor es que todo esto me molesta menos que su ridícula peluca.

14 marzo 2007

Diálogo con Dios

BENDER -Yo también fui Dios.
DIOS -Sí, lo vi. Lo hacías bien hasta que todos murieron.
Futurama

03 marzo 2007

Frases exactas

"Cuando este hombre está solo, se duerme".

"No era el aire miserable de aquel tipo lo que nos daba miedo, (...) sentíamos que elaboraba en su cabeza pensamientos de cangrejo o langosta".

"Un sol frío blanquea el polvo de los vidrios".

"en esos barrios extraños donde se fabrican las ciudades".

"Supongo que es por pereza que el mundo se asemeja de un día a otro".

Jean Paul Sartre - La Náusea

Poesía

"No era uno de esos rimadores intolerables que aprovechan el primer tête-a-tête para inflingirnos los abortos de su pluma".

JLB y ABC - Seis problemas para don Isidro Parodi

19 diciembre 2006

Similitud

"Es ya costumbre de mis teorías más lúcidas deshacerse al día siguiente, quedar como pruebas de una combinación asombrosa de ineptitud y entusiasmo".

Adolfo Bioy Casares - La invención de Morel




"cae una luz avara y razonable, semejante a la mirada que, después de una noche insomne, echamos a las decisiones tomadas con entusiasmo la víspera, a las páginas escritas sin tachaduras, de un tirón".

Jean Paul Sartre - La Náusea

20 septiembre 2006

Líderes

“...ante tanto salón alfombrado donde los líderes del mundo se reúnen a posar para los flashes sonriendo como fantoches de una galaxia lejana y sin el más mínimo encanto para redactar pactos que se rompen en el mismo momento en que se firman”.

Enrique Pinti - Galaxias de Poder
La Nación Revista 17-09-2006

ABC

“...para hacer el proyecto de esta casa, infectado de ecos, es cierto, pero a prueba de bombas”.

“Creo que perdemos la inmortalidad porque la resistencia a la muerte no ha evolucionado; sus perfeccionamientos insisten en la primera idea, rudimentaria: retener vivo todo el cuerpo”.

“Viví (...) ocupadísimo en no morirme de hambre”.

“Son diminutas y ásperas. Corté unas cuantas. No tienen esa monstruosa urgencia en morirse (flores)”.

“...en la soledad es imposible estar muerto. Para resucitar debo suprimir a los testigos”.

“...el agua, en silencio, como una vaselina de bronce, forzándome las vías respiratorias”.

“El hecho de que no podamos comprender nada fuera del tiempo y del espacio tal vez esté sugiriendo que nuestra vida no sea apreciablemente distinta de la sobrevivencia a obtenerse con este aparato”.

“Si admito la malicia, ¿por qué desecho la distracción, la casualidad?”.

“Considero que este pensamiento es un vicio: lo escribo para fijarle límites, para ver que no tiene encanto, para dejarlo”.

“Puede pensarse que nuestra vida es como una semana de estas imágenes y que vuelve a repetirse en mundos contiguos”.

“Si a Morel se le hubiera ocurrido grabar los motores...”.

“Es ya costumbre de mis teorías más lucidas deshacerse al día siguiente, quedar como pruebas de una combinación asombrosa de ineptitud y entusiasmo”.

Adolfo Bioy Casares - La invención de Morel

Transcurso

Caían migajas de un tiempo pasado, el recipiente tenía gusto a metal, y no me faltaba hierro.
Caían lentamente, casi degustando el aire, esponjosas.
Todo tiempo pasado fue mejor, en cada migaja me veo vivo, en el presente no tengo esa certeza.
Apoyado con las dos manos, apenas llego a la mesa, pero me intriga ver.

El viejo pez

“La puesta del sol es un momento difícil para todos los peces”.
“Me alegro de que no tengamos que matar las estrellas”.
“-Pez -dijo el viejo-. Pez, vas a tener que morir de todos modos ¿Tienes que matarme a mí también?”.

Hernest Hemingway - El viejo y el mar

Herramientas

"Cuando la única herramienta de que dispones es un martillo, una infinidad de objetos cobran aspecto de clavos".

Abraham Maslow

Sigue girando

La pasión se centra en el estado miserable de mi ser, los sueños no se rinden, desagotan su lujuria en cada racimo perdido de piel. Crean formaciones de musgo y de viejo tiempo, que detienen el ahora y el después no llega nunca. Pero todo sigue girando, la mega rueda no para.

De colectivos y melancolía

-La melancolía es ese colectivo en la noche de un Domingo frío, surcando las calles de un barrio desierto, con una sola persona dormida por pasajero. La melancolía es que ese colectivo pase por la puerta de mi casa y se pierda en la boca de la noche.
-No, lo siento, la melancolía sos vos en la puerta contemplando ese paisaje.
-Quién te dijo que yo estaba ahí.
-Vamos, que te conozco un poco.

Contra la ceguera

Una sociedad devastada, cubierta de tierra, respira el ocre polvo arremolinado en el aire. Ojos negros que combinan con la piel transpirada. Mantienen su felicidad gracias a una niña muy bonita, de ojos celestes y cabello rubio, una carita de ángel ajeno, pero muerta y embalsamada.
El cajón se destapa sólo unas veces al año.

14 septiembre 2006

Jué pucha

"Mi memoria es magnífica para olvidar".

"Yo no viajo para ir a alguna parte, sino por ir. Por el hecho de viajar. El asunto es moverse".

"Algo debe haber hecho mal o no sería tan famoso".

Robert Louis Stevenson

La frase

Hoy, en Escocia (por fortuna del destino o del azar) un hombre ha pronunciado la frase más bella que toda la historia de la humanidad habrá de recordar. Más bella incluso, de lo que una simple conciencia humana puede apreciar. Luego, y sin tomar noción de su hallazgo, cayó irremediablemente muerto. El resto corrió con la misma suerte en un corto lapso de tiempo.

Los dioses se han enfurecido.

03 julio 2006

Miradas

Miro a través del ojal de tu alma. Y no me gusta lo que veo.

Jirones de mi historia

"Los hombres sabios no se burlaban del ruso pues comprendían que estaba poseído del más sagrado berretín cósmico: el hombre quería vivir todas las vidas y estaba condenado a transitar solamente por una".

Alejandro Dolina – Crónicas del Ángel Gris

Sucias reflexiones

Ayer tiré el alma a la basura, estaba hecha harapos sucios. Ya no me cubría del frío siquiera. Hoy la quise recuperar pero ya se la habían llevado. Me revienta la efectividad de los basureros.

Sí nena

A veces siento vomitar el dolor de mi corazón.
Mancho la almohada con gotas de esa sangre.
Vacío de un sorbo los vasos de la culpa, me la trago sin más.
Sí, nena, te hago caso, siempre te hago caso, no te preocupes.

22 junio 2006

Pronóstico

Afuera ya caen las primeras bombas de la noche, pero el pronóstico dijo que por acá no hay peligro. Lástima que ya conocemos las precisiones del pronóstico.

20 junio 2006

Amarra

"Sentí cuando cayó en mis manos el hilito de sangre con que (el alma) estaba amarrada a mi corazón".

Juan Rulfo - Pedro Páramo

Guijarro

-Pequeño saltamontes, estarás listo cuando puedas quitarme este guijarro de la mano. Eh, pero... ¿dónde está el guijarro?
-Ejem, no está.
-¿Cómo, porqué?
-Honorable maestro, lo tomé ayer a la noche mientras dormías bajo el efecto del sedante que mezclé en la sopa, abrí con una ganzúa e hice todo sin que te despertaras. No dejé marcas sobre el piso de arroz.
-¡Dame el guijarro ahora mismo!
-Ejem, lo vendí.
-¿Cómo?
-Sí, diciendo que era el guijarro del honorable maestro, con ese dinero me tatué la sagrada imagen del tigre y el dragón, para evitar quemarme con la olla.
-... ya estás listo, vete...

Pequeño saltamontes dejaba a un maestro consternado, preguntándose fuerte alguna cosa, y con los dientes apretados. Afuera el día estaba hermoso y el pasto crecía verde.

Cobardía

"Yo deseaba ser militar, pero ahora sé que no me era posible porque soy muy cobarde. A medida que el hombre se vuelve más complejo, también se vuelve más cobarde. Y para ser un buen soldado, lo mejor es ser un poco estúpido".

Jorge Luis Borges

Decodificaciones

-Bueno, ¿qué le anda pasando?
-No sé, es este decodificador que no anda bien. Me tira mucha basura.
-¿Constantemente?
-Casi siempre, cada tanto me tira una obra buena, que puedo vender, pero salvo estas excepciones, siempre basura, cosas ininteligibles. ¿Sabe el papel que gasto por mes?

14 junio 2006

Y ser...

"Y ser el fantoche que va en romería,
con la cofradía del santo reproche".

Joaquín Sabina - 19 días y 500 noches

Voces en desuso

Despertó en la celda hermética donde aíslan incorrecciones. Un cuarto cerrado sin puerta ni ventana. Reconoció a una mujer sentada al otro extremo, el cabello enredado le tapaba la cara. Miraba hacia abajo, ensimismada.
-¡Socorro! -gritó impulsivamente.
-Esa voz ya no se usa más -exhaló apenas la mujer, sin levantar la vista.

07 junio 2006

La pura verdad

Si tomo un Actimel y una aspirina todos los días, prácticamente me vuelvo inmortal.

02 junio 2006

Depende

El recuerdo profundo de un sueño más sueño que otra cosa. El recuerdo sombrío de los campos brumosos. Gris. El recuerdo humedecido de tus ojos cerrados. Duros e impenetrables. Gris de lluvia y frío. El recuerdo del amanecer cuando no hay nada que amanecer. Tu recuerdo. La vigilia insevible con dolor de cabeza. Lejos, muy lejos, tejerás nuestra historia de futuros inciertos.
O no.
Todo depende.

01 junio 2006

Peces de Ciudad

Compré el CD sólo por esto:
(hay premio para el que lo lea completo)

Peces de Ciudad
Letra: Joaquín Sabina
Música: Joaquín Sabina y Pancho Varona
Álbum: Dímelo en la Calle

Se peinaba a lo garçon
la viajera que quiso enseñarme a besar
en la gare d´Austerlitz.

Primavera de un amor
amarillo y frugal como el sol
del veranillo de san Martín.

Hay quien dice que fui yo
el primero en olvidar
cuando en un si bemol de Jacques Brel
conocí a mademoiselle Amsterdam.

En la fatua Nueva York
da más sombra que los limoneros
la estatua de la libertad,

pero en desolation row
las sirenas de los petroleros
no dejan reír ni volar

y, en el coro de Babel,
desafina un español.
No hay más ley que la ley del tesoro
en las minas del rey Salomón.

Y desafiando el oleaje
sin timón ni timonel,
por mis sueños va, ligero de equipaje,
sobre un cascarón de nuez,
mi corazón de viaje,
luciendo los tatuajes
de un pasado bucanero,
de un velero al abordaje,
de un no te quiero querer.

Y cómo huir
cuando no quedan
islas para naufragar
al país
donde los sabios se retiran
del agravio de buscar
labios que sacan de quicio,
mentiras que ganan juicios
tan sumarios que envilecen
el cristal de los acuarios
de los peces de ciudad

que mordieron el anzuelo,
que bucean a ras del suelo,
que no merecen nadar.

El Dorado era un champú,
la virtud unos brazos en cruz,
el pecado una página web.

En Comala comprendí
que al lugar donde has sido feliz
no debieras tratar de volver.

Cuando en vuelo regular
pisé el cielo de Madrid
me esperaba una recién casada
que no se acordaba de mí.

Y desafiando el oleaje
sin timón ni timonel,
por mis venas va, ligero de equipaje,
sobre un cascarón de nuez,
mi corazón de viaje,
luciendo los tatuajes
de un pasado bucanero,
de un velero al abordaje,
de un liguero de mujer.

Y cómo huir
cuando no quedan
islas para naufragar
al país
donde los sabios se retiran
del agravio de buscar
labios que sacan de quicio,
mentiras que ganan juicios
tan sumarios que envilecen
el cristal de los acuarios
de los peces de ciudad

que perdieron las agallas
en un banco de morralla,
en una playa sin mar.

26 mayo 2006

Proyección

Un día hice la proyección del acto de ir hasta la heladera y comer un huevo duro, detallista y profundo como soy, me di cuenta que iba a generar la tercera gerra mundial. Horrorizado cambié de idea, ahora me proponía tomar una siesta, pero llegué a la misma conclusión tan clara como inevitable: provocaría la tercera guerra mundial. Con el tiempo supe que cualquiera de mis actos terminaba irrevocablemente con la guerra.
Así que ya saben, soy el culpable.

25 mayo 2006

Maldita Puntada

Lentamente volvió a tomar noción de sí mismo. Se sentía extraño, frío, como si parte de su cuerpo estuviera adormecido. Recordaba al detalle, dedujo que su estado se debía al extenso contacto con el suelo de baldosas. Maldita puntada que surcaba la nuca y explotaba en el medio de la frente. No tenía aspirinas. Siempre olvidaba las aspirinas.
Pasó unos minutos quieto, respirando, evaluando, no sabía cuánto tiempo llevaba tumbado de espaldas.
Se animó a abrir los ojos, el reloj de pie dominaba la escena, sin duda contaba muchos años en la casa, envuelto en una madera oscura varias veces barnizada. Ese maldito reloj, no había manera de ponerlo en hora, hermético, no atrasaba ni adelantaba un solo segundo. Lo conocía desde chico y sabía que era motivo de orgullo para la familia.
Sin embargo se había detenido. Silencioso. Por primera vez estaba quieto, las agujas esperaban, había algo en ese reloj que descartaba la posibilidad de una rotura. Los años de segundos interminables, exactos. El reloj no estaba roto; esperaba; miraba atentamente la escena; lo miraba a él. Las agujas se habían detenido segundos antes de que entrara. El reloj le daba la posibilidad de redimir sus actos.
Llegó a concebir una posibilidad absurda, pero no menos absurda que él mismo pensando una posibilidad absurda desde el suelo. Si bien disponía de tiempo, no sabía de cuánto y eso lo inquietaba.
Se sentó. La puntada. Pasó los dedos por la nuca, por la carne desgarrada y la sangre seca. Buscó alrededor la mancha de sangre y absorbió lo que pudo con su pañuelo, luego lo apretó contra la nuca y trató de ponerse de pie. Recogió el arma al costado y buscó el casquillo de la bala. Le costó sacarlo del zócalo dónde estaba incrustado e introducirlo en el caño del arma llevándolo tan atrás como su birome -y única herramienta- le permitía.
Caminó hasta el otro cuerpo, que había derramado más sangre. Dejó el arma en la mesa ratona y empleó nuevamente el pañuelo. Dos veces descargó el pañuelo sobre el cuerpo, había mucha sangre y estaba perdiendo la paciencia.
Maldita puntada. Malditas aspirinas.
Una birome no sirve para extraer balas, una birome y el dedo índice tampoco. Después de comprobarlo se dispuso a encontrar una nueva herramienta, siempre dentro de la sala de estar, que contenía su mundo y sus límites. Finalmente, en la hielera del bar encontró una pinza para sujetar cubitos. Le dio trabajo, la sangre le impedía ver bien el orificio y manchaba nuevamente el piso.
Introdujo la segunda bala en el caño y guardó el arma en el saco.
El cuerpo estaba rígido y era bastante pesado. Con un esfuerzo sobrehumano apenas pudo acomodarlo en el sofá, frente a la tele.
Del bar sacó un vaso, el anterior se desparramaba sobre el suelo, sirvió coñac, dos hielos, y lo dejó en la mesa ratona. Le dejó un partido en la tele, dio un rápido vistazo al reloj y salió de la casa cerrando la puerta suavemente.

15 mayo 2006

Viva

El día que me arrestaron corría por la Plaza de Mayo desparramando mostaza por doquier al grito de Vivan los chorros. Pero bueno, era otra época y los aderezos no salían tan caros.

10 mayo 2006

Destino

"Semo los colectiveros, que cumplimos nuestro deber..."
Les Luthiers

Faltaba media cuadra exacta para llegar a la parada cuando comenzó a correr desaforadamente. Había calculado la baldosa que oficiaba el punto de partida. Todo lo tenía muy bien estudiado porque, en ese momento, el semáforo mostraba el rojo.
Esta carrera atrajo la atención del destino que, mirando alternadamente al sujeto y al colectivo, dedujo que iba a llegar a tiempo para tomarlo. A simple vista esto sólo dejaba margen para que el colectivo acelerara de manera descomunal y pasara el semáforo en rojo, pero contradecía la arquitectura del chofer. Viendo que no podía alterar las circunstancias, el destino se puso a llorar y el sujeto subió al colectivo sonriente.
El colectivo se descompuso a las tres cuadras después de haberse desatado una tormenta que, hasta el día de hoy, cuentan los abuelos.

Presentimiento

Abrió los ojos y supo que iba a morir. Transcurría su último día. Empero desconocía el procedimiento que emplearía la muerte con él. Hubiera querido quedarse en la casa, en la cama, disfrutando de los últimos momentos. De esta manera creía que, por lo menos, no iba a ser doloroso. Mientras terminaba de reflexionar sobre sus próximos pasos, salía ya camino al colectivo. Un hombre como él no podía darse el lujo de faltar a su trabajo por obedecer un presentimiento absurdo, que en cierta forma era recurrente. Seis años tardó en conseguir el puesto, no podía faltar el primer día como de gerente de ventas.

Abrió los ojos y supo que iba a morir en un colectivo. Se tranquilizó. Estaba sentado cómodamente del lado de la ventanilla, examinó el colectivo, pocos pasajeros ensimismados, ausentes. Miró por el espejo al chofer, no vio nada extraño, ni rasgos de cansancio ni de locura aparente. La calle estaba tranquila, todavía era de noche. Más tranquilo, volvió a dormitar.

No llegó a ver el camión de diarios que impactaba furioso sobre el costado, a la altura de su asiento. Probablemente tampoco supo que fue la única víctima fatal, en un accidente común de todos los días.

Ego

¿Qué habrá del otro lado del ombligo?

08 mayo 2006

Alas

Alas
Yo ejercía entonces la medicina en Humahuaca. Una tarde me trajeron a un niño descalabrado: se había caído por el precipicio de un cerro. Cuando para revisarlo le quité el poncho vi dos alas. Las examiné: estaban sanas. Apenas el niño pudo hablar le pregunté:
-¿Por qué no volaste, m'hijo, al sentirte caer?
-¿Volar? -me dijo-. ¿Volar, para que la gente se ría de mí?
Enrique Anderson Imbert

Guía

Ya pueden adquirir en las librerías, la "Guía Práctica para reconocer actores callejeros y matarlos de un escopetazo".

Manchas

En las manchas de humedad sólo se pueden ver criaturas malignas.